Negocio Sobredimensionado

Negocio Sobredimensionado

Desafortunadamente, las ambiciones y oportunidades muchas veces no coinciden con la capacidad del negocio, ni con la realidad del mercado.

Este sobre-dimensionamiento nos exige una re-estructuración inmediata.

Primero definamos que es sobredimensionar: Hacer que el negocio parezca más grande en tamaño o importancia de lo que realmente es.

El problema que causa este sobredimensionamiento;

No tener una visión clara, si defines objetivos y acciones serian poco asertivas dado que se basan en algo irreal.

Abusar de Créditos (deudas), el negocio está sobre-dimensionado consideras que tu capacidad de pagos “es buena” cuando en realidad no lo es.

Contratar empleados no siendo necesario, si sos emprendedor sabrás que iniciar un negocio requiere que le hagas swing (osea ser todo, “pulpoman”), ser el gerente, el de limpieza, el de ventas etc. Muchas veces el negocio crece pero eso no significa que debas contratar de inmediato, debes ser capaz de lidiar con ese crecimiento. (aunque no sea tan glamuroso como contratar a alguien que te diga jefe)

Resistencia a la Realidad, algo que siempre le he comentado a mis conocidos y amigos es que “los triunfos del pasado no sirven para triunfar en el presente”. Esta es una de las razones por la cuál sobre-dimensionamos las cosas, nos decimos a nosotros mismo si antes con menos conocimiento hice tal negocio que resultó un super éxito, ¿Qué no podré hacer hoy?.

Para ilustrar este escenario les comparto el cuento de “La Zorra y su Hijo perdido”

Cierta vez una zorra que caminaba por un bosque se distrajo, avanzó bastante y cuando volvió ya no encontró a su hijo, el zorrito que le seguía, y se puso a llorar.

Pero viendo que nada ganaba con llorar, se fue anda y anda, y a cada animal que encontraba le preguntaba:
Dime, hermano lobo ¿no encontraste acaso a mi hijo que se ha perdido?
Y el lobo le contestaba:
No lo he visto, hermana zorra.

Así pasaron varios animales hasta que acertó a pasar un coyote y entonces la zorra le dijo:

Dime, hermano coyote, ¿no has visto acaso a mi hijo que se ha perdido?
El coyote aguzó las orejas, se paró y le dijo:
¿Cómo es tu hijo, hermana zorra?
Y la zorra le contestó:
Es blanco, tiene el hociquito de ámbar, los ojitos azules, la piel de terciopelo, la cola afelpada, las orejitas de ante, las patitas de seda…
¡Hum! dijo el coyote el que yo he visto, hermana, era un zorro chelicoso (legañoso), con las orejas gachas, el hocico sucio, la cola pelada, y tan flaco que apenas podía tenerse en pie de pura hambre…
¡Ay, ay! gimió la zorra ¡Ése es mi hijo!
¡Oh, pues como tú me dijiste que tu hijo era muy bello!
Pero hermano coyote, replicó la zorra entre sollozos, ¿qué no sabes que para una madre no hay hijo feo?

Qué emprendedor, ve mal parado su negocio?, Solo aquel que no se resiste a la realidad. Aclaro que no quiero ser agua fiesta pero acá estoy especificando sobre-dimensionamiento. Quiero decir que los negocios que están en su nivel real tienden a tomar las mejores decisiones y aprovechar verdaderas oportunidades.

Se que muchos se van a preguntar ¿qué pasa con ver lo que otros no ven? Estoy de acuerdo, las personas ven una semilla y nosotros vemos un bosque, nuestra acciones se enfocan en ese bosque. (Se deben enfocar en hacer realidad ese bosque), y eso no significa que voy a ir a traer 50 pipas con agua para regar la siembra de la semilla (al hacer eso en lugar de sacar a flote el primer árbol del bosque, voy a desenterrar la semilla) y no tendré ni semilla, ni bosque.

Espero que al leer esto puedas evaluar tu negocio y poder comprender la importancia de ver las cosas como son, sin poner en riesgo la visión, ya que como aclaré la realidad no supera la visión, sino que la realidad te da dirección hacia la visión.